Antes de la crisis
Muchas crisis avisan antes de aparecer como crisis.
En muchas organizaciones, el deterioro empieza de forma silenciosa: conflictos que se repiten, decisiones que se aplazan, tensiones que nadie termina de abordar, responsables saturados o problemas operativos que se asumen como normales.
El riesgo aumenta cuando esas señales no se ordenan, no se miden y no se traducen en decisiones preventivas.
Prevenir una crisis significa saber qué puede escalar, quién debe actuar y cómo se va a responder.
